
Un análisis de 53.894 artículos publicados en la revista Science durante el último siglo (1901-2000) indica que los artículos más citados son los que incluyen un mayor número de referencias. Gregory D. Webster, psicólogo de la Universidad de Florida, Gainesville, EEUU, director de esta investigación afirma que “hay una fuerte relación entre el número de citas que recibe un documento y su número de referencias, por lo que quien quiera ser más citado, debería citar a más personas.” Webster también ha encontrado el mismo efecto en otras revistas, como elJournal of Consulting and Clinical Psychology, y Evolution and Human Behavior. Webster ha presentado su trabajo el 7 de agosto en la Conferencia de la Sociedad Internacional para la Psicología de la Ciencia y la Tecnología, Berkeley, California.
Sorprende que a finales del siglo XX la correlación entre citar y ser citado ha aumentado en un factor de tres respecto a principios de siglo. Webster afirma que “según la mayoría de indicadores este efecto es muy grande y sorprende que sea más importante en los artículos estándar que en los artículos de revisión.” ¿Por qué ocurre? Webster ha emprendido una investigación a base de entrevistas con científicos para tratar de entender este fenómeno. Su opinión es que la causa es el altruismo recíproco (pórtate bien con los que se porten bien contigo). Jonathan Adams, un experto en bibliometría para Thomson Reuters, dice que aunque los hallazgos son “interesantes,” no son “sorprendentes.” Nos lo ha contado Zoë Corbyn, “An easy way to boost a paper’s citations. An analysis of over 50,000 Science papers suggests that it could pay to include more references,” News, Nature, Published online 13 August 2010.
El artículo de G.D. Webster se titula “”Scientists Who Cite More Are Cited More: Evidence from over 50,000 Science Articles,” International Society for the Psychology of Science and Technology, 2010 Conference Scientific Program, August 7.
PS (19 agosto 2010): Cuando escribí esta entrada, basándome en una noticia aparecida en Nature, no estaban disponibles las transparencias de la charla de Webster en la web, pero ahora ya están disponibles. Gracias a ellas podemos contemplar la gráfica de los resultados que sustentan la correlación observada por Webster.
No hay que ser un experto en estadística para obsevar que la correlación positiva (observada que ambos ejes son logarítmicos) entre las Referencias (eje de abcisas) y Citas (eje de ordenadas) es completamente espuria. Quien vea una línea recta “gruesa” en esta figura que levante la mano. Una figura de este tipo claramente muestra que no hay ningún tipo de correlación entre ambas variables. Como bien nos ha indicado nuestro lector José Luis Ortega, a quien agradezco el comentario, Philip Davis discute con detalle esta correlación espuria en ”Reference List Length and Citations: A Spurious Relationship,” Scholarly Kitchen, 18 August 2010. Recomiendo encarecidamente la lectura de dicha entrada.
La correlaciones espurias (no sustentadas por un modelo/explicación subyacente) son uno de los grandes problemas de la ciencia moderna. Davis nos pone el ejemplo del incremento en el consumo de helados que está correlacionado con el incremento del número de asesinatos (no están relacionados pero ambos ocurren en verano). Yo pondría el ejemplo de los tests que demuestran que los niños con pies más grandes son capaces de sumar mejor (obviamente, los niños de mayor edad suman mejor que los más pequeños). Las correlaciones espurias son algo que siempre tenemos que tener presentes.
Este último ejemplo lo he extraído de Bartolo Luque Serrano, “
Mentiras, pecados y abusos estadísticos,” Web Personal Bartolo, Unidad Docente de Matemática Aplicada y Estadística, E.T.S.I. Aeronáuticos, Universidad Politécnica de Madrid. Aprovecho esta ocasión, tan buena como cualquier otra, para recomendar la web de Bartolo Luque y un repaso a su buena lista de publicaciones. Tengo una asignatura pendiente, una entrada sobre su libro “El mundo es un pañuelo.”Fuente:
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